La protagonista Maite cuida a su madre enferma cuando recibe la visita de su hermana, que vive desde hace años en EEUU. La familia no conoce a sus hijos y la abuela se siente defraudada y abandona. Pero ese aislamiento encierra una vida dramática de la que intentará huir.
En la novela, los paseos por el parque, los diálogos, todas las situaciones se ven alterados por los pensamientos recurrentes sobre lo que está ocurriendo en ese momento en Ermua, donde un joven concejal desconocido ha sido secuestrado por ETA y se ha puesto precio a su cabeza; si no se cumplen sus exigencias morirá en 48 horas.
El asesinato de Miguel Ángel Blanco es tangencial pero recurre sutilmente la narración, casi siempre desde los ojos de una madre vasca que no entiende cómo se ha llegado hasta allí. No es tan cruda como "Patria" pero sí tiene ese regusto amargo de quien conoce cómo termina la historia.


